Semillas de la vida

Esta operatoria comenzó formalmente en mayo de 2002, por un periodo de tres años pero sus antecedente datan del año 1998 época en los huerteros empezaron a truequear algunas variedades de semilla posteriormente en el 2000 y en forma mas organizada se realizaron Ferias de Trueque organizadas desde distintos sectores (PRO HUERTA, Centro Comunitarios mutuales)

"Las Semillas de la Vida" tiene por Objetivo General contribuir a la sostenibilidad de la producción familiar de alimentos orgánicos y sanos en las comunidades más pobres de Tucumán a través del fortalecimiento de la producción local de semillas orgánicas para sus huertas.

El proyecto Semillas de la Vida esta financiada por Shell Foundation que la ATPPS gestionó y esta administrando. Este proyecto se propone fortalecer la seguridad alimentaria de las familias huerteras de escasos recursos de distintas comunidades en toda la provincia asegurando la producción de los insumos críticos para la producción de alimentos, tal el caso de las semillas.

Uno de los componentes de este línea es el financiamiento de 14 microemprendimientos comunitarios organizados en la Red Orgánica Solidaria de Tucumán, en los cuales se lleva a cabo el rescate, preservación, multiplicación y redistribución solidaria de semillas y plantines considerados estratégicos para la producción de alimentos a nivel local. Se beneficia a cada uno de estos 14 grupos mediante el financiamiento de equipamiento, infraestructura, servicios y capacitación por un monto de u$s 2500.

Estos microproyectos son ejecutados por grupos comunitarios organizados en la Red Orgánica Solidaria de Tucumán (ROST) .

El sistema por el cual se establece el recupero de los micro créditos consiste en la devolución del 20 % del producto al final de cada temporada durante tres años, con lo cual este stock recuperado constituye a su vez un banco solidario de semillas para ser destinado a otros pequeños productores y familias huerteras.

Tradicionalmente las comunidades han utilizado el sistema de prestamos de semillas, intercambio, etc., como una forma de garantizar su autoabastecimiento y la preservación de material genético de importancia económica y estratégica que se pretende emular con esta operatoria.

Es de destacar que los materiales genéticos que se multiplican son apreciados por la población local y del NOA en general ya que son los mas aptos para la elaboración de alimentos tradicionales (platos regionales) y normalmente solo se encuentran en el mercado formal de insumos agrícolas.